El arte de inventarme una seguridad distinta cada día.
Mi inocencia para creerla.
Mi hipocresía de convencerme.
El malestar que causa la brutal honestidad de mi conciencia...
De mi propia existencia.
Mis intrincados laberintos.
Mi agobiante y cansadora humanidad.
Mi verdad más directa
La depresión como exuberancia de sentimiento, no de dolor.
Regocijo en la más absoluta tristeza.
Mi hipersensibilidad ante la vida...
Ser catadores de sensaciones,
coleccionar sabores,
guardar,
explorar,
explotar,
volver,
irse,
elegir,
confundir,
despertar todos los días,
ser feliz...
Exigencia.
Me abruma.
Y es cuando mas agradezco estar viva.
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1 comentario:
No entendí... evidentemente sos demasiado profunda, o yo estoy demasiado pelotudo, o ambas.
Pero así y todo paso a saludar, no como otra gente que solo pasa si le dedicás un post y aun así te recrimina que sea tan tarde.
Besotes!!!
Diego
P.D: no entendí, pero me gustó (creo...)
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